Salmos 74

ARC · Capítulo 74/150

1Ó Deus, porque nos rejeitaste para sempre? Porque se accende a tua ira contra as ovelhas do teu pasto?

2Lembra-te da tua congregação que compraste desde a antiguidade, da vara da tua herança que remiste, este monte de Sião, em que habitaste.

3Levanta os teus pés para as perpetuas assolações, para tudo o que o inimigo tem feito de mal no sanctuario.

4Os teus inimigos bramam no meio das tuas synagogas; põem n'ellas as suas insignias por signaes.

5Cada qual se fez afamado, conforme levantara o machado contra a espessura do arvoredo.

6Mas agora toda a obra entalhada por uma vez quebram com machados e martellos.

7Lançaram fogo no teu sanctuario; profanaram, derribando-a até ao chão, a morada do teu nome.

8Disseram nos seus corações: Despojemol-os d'uma vez. Queimaram todas as synagogas de Deus na terra.

9Já não vemos os nossos signaes, já não ha propheta: nem ha entre nós alguem que saiba até quando isto durara.

10Até quando, ó Deus, nos affrontará o adversario? Blasphemará o inimigo o teu nome para sempre?

11Porque retiras a tua mão, a saber, a tua dextra? tira-a de dentro do teu seio, e consome-os.

12Todavia Deus é o meu Rei desde a antiguidade, obrando a salvação no meio da terra.

13Tu dividiste o mar pela tua força; quebrantaste as cabeças dos dragões nas aguas.

14Fizeste em pedaços as cabeças do leviathan, e o déste por mantimento aos habitantes do deserto.

15Fendeste a fonte e o ribeiro: seccaste os rios impetuosos.

16Teu é o dia e tua é a noite: preparaste a luz e o sol.

17Estabeleceste todos os limites da terra; verão e inverno tu os formaste.

18Lembra-te d'isto: que o inimigo affrontou ao Senhor, e que um povo louco blasphemou o teu nome.

19Não entregues ás feras a alma da tua rola: não te esqueças para sempre da vida dos teus afflictos.

20Attende ao teu concerto; pois os logares tenebrosos da terra estão cheios de moradas de crueldade.

21Oh, não volte envergonhado o opprimido: louvem o teu nome o afflicto e o necessitado.

22Levanta-te, ó Deus, pleiteia a sua propria causa; lembra-te da affronta que o louco te faz cada dia.

23Não te esqueças dos gritos dos teus inimigos: o tumulto d'aquelles que se levantam contra ti augmenta continuamente.

📖 Estudio del capítulo

Resumen

Un lamento comunitario tras la destrucción del templo por los enemigos, que profanaron el santuario con fuego, mientras el pueblo pregunta hasta cuándo Dios permitirá tal blasfemia, recordando sus hechos poderosos en la creación y en el Éxodo.

Explicación

Este salmo, atribuido a Asaf, probablemente refleja la destrucción del templo de Jerusalén por los babilonios en el año 586 a.C., uno de los sucesos más traumáticos de la historia de Israel, ya que el templo era considerado el lugar mismo de la presencia de Dios en la tierra. La pregunta angustiada ('¿Hasta cuándo, oh Dios, el angustiador nos afrentará?', v.10) expresa la desesperación de un pueblo que ve su centro religioso y nacional en ruinas. Curiosamente, el salmista busca consuelo recordando hechos pasados de Dios en la creación (dividir el mar, quebrantar cabezas de dragones — probablemente referencias poéticas a la creación y al Éxodo) como base para confiar en que Él actuará de nuevo. La aplicación de hoy: en momentos de destrucción o pérdida que sacuden profundamente la fe de una comunidad, recordar la fidelidad histórica de Dios puede ser un ancla para seguir confiando.

Curiosidades

  • Las referencias a 'quebrantar cabezas de ballenas' y al 'leviatán' (v.13-14: 'Tú hendiste la mar con tu fortaleza: quebrantaste cabezas de ballenas en las aguas... Tú magullaste las cabezas del leviathán') son imágenes poéticas que evocan la mitología antigua del Cercano Oriente sobre el caos primordial, reutilizadas por los autores bíblicos para describir el poder de Dios sobre el caos en la creación, no como afirmación de criaturas literales.
  • Este salmo es uno de los textos más asociados históricamente con la destrucción del primer templo por los babilonios, y se lee junto con Lamentaciones en algunas tradiciones de luto por la pérdida de Jerusalén.

Explicación versículo por versículo

  1. Salmos 74:1“Las ovejas de tu dehesa” es la imagen tradicional del pueblo como rebaño cuidado por Dios, el pastor. La pregunta suena más dura por contrastar ese cuidado esperado con la ira que ahora cae sobre el propio rebaño.
  2. Salmos 74:2“Adquiriste” y “redimiste” recuerdan la liberación de Egipto, cuando Dios adquirió al pueblo para sí. Pedirle que se acuerde de esto es apelar a una relación antigua, no a un favor nuevo.
  3. Salmos 74:3“Levanta tus pies” pide que Dios camine hasta el lugar de la destrucción y vea con Sus propios ojos las ruinas del templo, como quien invita a alguien indiferente a ir a comprobar el destrozo de cerca.
  4. Salmos 74:4Describe un ejército invasor que, después de tomar el templo, planta sus propias banderas y símbolos militares en el lugar donde antes solo se veían los símbolos del culto a Dios: un retrato de la profanación tras la destrucción del santuario.
  5. Salmos 74:5Compara a los invasores destruyendo los relieves del templo con leñadores abriéndose paso en un bosque cerrado: cada golpe de hacha contra la madera esculpida era motivo de orgullo para quien lo asestaba.
  6. Salmos 74:6La escena es concreta: los relieves y tallas de madera del templo, hechos con trabajo artesanal cuidadoso, siendo despedazados a golpes de hacha y martillo por los invasores.
  7. Salmos 74:7“El tabernáculo de tu nombre” es una expresión del Antiguo Testamento para el templo, el lugar que representaba la presencia de Dios en la tierra. Incendiarlo y derribarlo era un ataque tanto al edificio como al honor divino.
  8. Salmos 74:8Aquí “sinagogas” traduce un término hebreo para lugares de reunión o de culto en general, no las sinagogas judías posteriores, que surgieron solo después de este período. El versículo describe la intención de arrasar todo lugar de adoración a Dios.
  9. Salmos 74:9“No hay más profeta” registra la desesperación de un pueblo sin voz profética que explique el sufrimiento o diga cuánto tiempo va a durar: un silencio que pesaba tanto como la propia destrucción.
  10. Salmos 74:10“¿Hasta cuándo?” es el grito repetido en varios lamentos de los Salmos: una pregunta sin respuesta inmediata, hecha no por falta de fe, sino por el peso de una espera que ya dura demasiado.
  11. Salmos 74:11Imagina la mano de Dios escondida dentro de Su propia vestimenta, quieta: una imagen de aparente inacción ante el sufrimiento. Pedirle que la saque de Su pecho es pedir que finalmente actúe.
  12. Salmos 74:12Después de acumular preguntas y quejas, el salmo cambia de tono: recuerda que Dios ya actuó como rey salvador antes, en medio de la historia, y no es la primera vez que el pueblo necesita ese recordatorio.
  13. Salmos 74:13“Ballenas” traduce una palabra hebrea para monstruos marinos, símbolos antiguos del caos. Dividir el mar y aplastar sus cabezas mezcla el recuerdo del cruce del mar Rojo con la victoria sobre fuerzas hostiles a la creación.
  14. Salmos 74:14Leviatán era una criatura marina gigante que aparece en varios textos antiguos del Oriente Medio como símbolo del caos y el mal. La imagen de Dios aplastando sus cabezas describe Su poder sobre fuerzas hostiles, y en el contexto de este salmo probablemente también representa a Egipto, derrotado en el cruce del mar Rojo.
  15. Salmos 74:15“Fuente” y “ríos impetuosos” abiertos o secados por orden de Dios pueden recordar tanto el control divino sobre las aguas en la creación como milagros del desierto, como el agua de la roca o el paso del Jordán.
  16. Salmos 74:16Afirmar que el día, la noche, la luz y el sol pertenecen a Dios retoma el lenguaje de la creación en Génesis 1: un recordatorio de que quien creó el orden del mundo también puede restaurar el orden destruido por el enemigo.
  17. Salmos 74:17Fijar los límites de la tierra y crear el verano y el invierno son actos de organización del mundo, no solo de creación bruta: el mismo Dios que dio orden al cosmos puede poner orden en el caos causado por los enemigos.
  18. Salmos 74:18Cambia el argumento de la súplica: en vez de pedir por el sufrimiento del pueblo, pide que Dios actúe porque Su propio nombre fue insultado, un llamado al honor divino, no a la compasión.
  19. Salmos 74:19Llama al pueblo de Dios “tórtola” (un tipo de paloma silvestre), ave frágil e indefensa: imagen usada para pedir protección contra enemigos mucho más fuertes.
  20. Salmos 74:20“El pacto” es la alianza entre Dios y el pueblo; invocarlo es recordarle a Dios un compromiso antiguo. “Habitaciones de violencia” describe una tierra tomada por la violencia, sin ley ni protección.
  21. Salmos 74:21Pide que quien ya sufre humillación no salga de la situación aún más avergonzado, y que precisamente los más pobres y afligidos sean los que queden para alabar a Dios al final de esa historia.
  22. Salmos 74:22“Aboga tu causa” usa lenguaje de tribunal: pide que Dios se levante como quien defiende su propio caso en un juicio, ya que el ataque al pueblo es, en el fondo, un ataque a Él mismo.
  23. Salmos 74:23Cierra el salmo con la imagen del ruido creciente de los enemigos: un tumulto que no deja de aumentar, dejando la súplica abierta, sin una resolución cerrada al final.

Capítulos

Nuestras apps

Nuestras apps →

Biblia en Historias

La Biblia contada como narrativa, con audio y videos.

📱 Descargar la app

World in Stories

Historias reales de la humanidad que parecen inventadas.

Feito! Pequenas Vitórias

Rutina ligera de tareas para quien se pierde en el día a día.