1Levantarei os meus olhos para os montes, de onde vem a minha salvação.
2O meu soccorro vem do Senhor, que fez o céu e a terra.
3Não deixará vacillar o teu pé: aquelle que te guarda não tosquenejará.
4Eis-que não tosquenejará nem dormirá o guarda d'Israel.
5O Senhor é quem te guarda: o Senhor é a tua sombra á tua direita.
6O sol não te molestará de dia nem a lua de noite.
7O Senhor te guardará de todo o mal: guardará a tua alma.
8O Senhor guardará a tua entrada e a tua saida, desde agora e para sempre.
📖 Estudio del capítulo
Resumen
Uno de los salmos de confianza más amados: 'alzaré mis ojos a los montes, de donde vendrá mi socorro' — que describe a un Dios guardián que nunca duerme ni dormita, protegiendo la entrada y la salida de su pueblo.
Explicación
Este segundo 'Cántico gradual' probablemente reflejaba el alivio de los peregrinos al divisar, a lo lejos, los montes alrededor de Jerusalén, sabiendo que el viaje (muchas veces peligroso, por bandidos o por el clima) estaba por terminar. La repetición de la palabra 'guardar' seis veces en ocho versos enfatiza la idea central de una protección constante y vigilante. La aplicación de hoy es recordar, especialmente en momentos de viaje, cambio o incertidumbre, que la protección de Dios no descansa ni se toma un respiro.
Curiosidades
- La palabra hebrea para 'guardar' aparece seis veces en los ocho versos de este pequeño salmo, un récord de repetición temática deliberada para reforzar el mensaje central.
- 'Alzar los ojos a los montes' tenía un doble sentido para los antiguos peregrinos: tanto el alivio de ver acercarse a Jerusalén como el peligro real de bandidos escondidos en las montañas junto a los caminos.