1Senhor, a ti clamo, escuta-me; inclina os teus ouvidos á minha voz, quando a ti clamar.
2Suba a minha oração perante a tua face como incenso, e as minhas mãos levantadas sejam como o sacrificio da tarde.
3Põe, ó Senhor, uma guarda á minha bocca: guarda a porta dos meus labios.
4Não inclines o meu coração a coisas más, a praticar obras más, com aquelles que obram a iniquidade; e não coma das suas delicias.
5Fira-me o justo, será uma benignidade; e reprehenda-me, será um excellente oleo, que me não quebrará a cabeça; porque orarei nas suas proprias calamidades.
6Quando os seus juizes forem derribados pelos lados da rocha, ouvirão as minhas palavras, pois são agradaveis.
7Os nossos ossos são espalhados á bocca da sepultura como se alguem fendera e partira lenha em terra.
8Mas os meus olhos te contemplam, o Deus, Senhor: em ti confio; não desnudes a minha alma.
9Guarda-me dos laços que me armaram; e dos laços corrediços dos que obram a iniquidade.
10Caiam os impios nas suas proprias redes, até que eu tenha escapado inteiramente.
📖 Estudio del capítulo
Resumen
Una oración nocturna que pide que Dios guarde la boca del salmista de hablar mal y que su oración suba "como un perfume"; él prefiere ser corregido por un justo antes que ser halagado por un impío.
Explicación
Este salmo trata un tema poco común entre las oraciones bíblicas: el pedido de autocontrol sobre el propio habla y las propias acciones, en vez de pedir solo libramiento de enemigos externos — "pon, oh Jehová, guarda á mi boca: guarda la puerta de mis labios" (v.3). La comparación de la oración subiendo "como un perfume" (v.2) remite directamente al ritual del templo, donde el incienso se quemaba continuamente como símbolo de oración constante ascendiendo a Dios (ver también Apocalipsis 5:8). La aplicación hoy es reconocer que pedir ayuda a Dios para controlar la propia lengua y evitar malas compañías es tan válido como pedir protección contra peligros externos.
Curiosidades
- La imagen de la oración como "un perfume" (v.2) se retoma en el Nuevo Testamento en Apocalipsis 5:8 y 8:3-4, describiendo las oraciones de los santos subiendo como incienso ante el trono de Dios.
- El versículo 5 ("que el justo me castigue, será un favor... será un excelente bálsamo") expresa un valor sapiencial recurrente en la Biblia: la corrección sincera de un amigo vale más que elogios vacíos, tema también presente en Proverbios 27:6.