1The Lord reigneth, he is clothed with majesty; the Lord is clothed with strength, wherewith he hath girded himself: the world also is stablished, that it cannot be moved.
2Thy throne is established of old: thou art from everlasting.
3The floods have lifted up, O Lord, the floods have lifted up their voice; the floods lift up their waves.
4The Lord on high is mightier than the noise of many waters, yea, than the mighty waves of the sea.
5Thy testimonies are very sure: holiness becometh thine house, O Lord, for ever.
📖 Estudio del capítulo
Resumen
Un himno breve y vigoroso: el Señor reina, vestido de majestad; ni siquiera las olas más poderosas del mar se comparan a la fuerza de Dios, cuyo trono es firme desde la eternidad.
Explicación
Este es el primero de un grupo de salmos (93, 95-99) conocidos como 'salmos de entronización', que celebran el reinado de Dios sobre toda la creación, posiblemente usados en festivales que conmemoraban la soberanía divina. El mar agitado era, en la imaginación antigua del Cercano Oriente, símbolo de caos y amenaza; al afirmar que Dios ('Jehová reina, vistióse de magnificencia... afirmó también el mundo, que no se moverá', v.1) es más poderoso que las grandes olas, el salmo declara que ninguna fuerza caótica del mundo supera el control de Dios. La aplicación de hoy es encontrar estabilidad emocional recordando que, por más caótica que parezca la situación, el gobierno de Dios permanece firme.
Curiosidades
- Los 'salmos de entronización' (93, 95-99) comparten la frase característica 'Jehová reina', un estribillo que los agrupa temáticamente aunque posiblemente sean de autores distintos.
- El mar y sus olas como símbolo de caos aparece repetidamente en la literatura bíblica, desde la creación en Génesis 1 hasta Jesús calmando la tormenta en Marcos 4.