1Out of the depths have I cried unto thee, O Lord.
2Lord, hear my voice: let thine ears be attentive to the voice of my supplications.
3If thou, Lord, shouldest mark iniquities, O Lord, who shall stand?
4But there is forgiveness with thee, that thou mayest be feared.
5I wait for the Lord, my soul doth wait, and in his word do I hope.
6My soul waiteth for the Lord more than they that watch for the morning: I say, more than they that watch for the morning.
7Let Israel hope in the Lord: for with the Lord there is mercy, and with him is plenteous redemption.
8And he shall redeem Israel from all his iniquities.
📖 Estudio del capítulo
Resumen
Uno de los siete "salmos penitenciales": "de los profundos, oh Jehová, á ti clamo" es una confesión de que nadie resistiría si Dios juzgara cada pecado, seguida de una declaración de esperanza paciente, comparada con la de los centinelas que esperan la mañana.
Explicación
Este undécimo cántico gradual es una de las oraciones de arrepentimiento más profundas y usadas de la Biblia, reconociendo tanto la seriedad del pecado como la certeza del perdón disponible en Dios — "empero hay perdón cerca de ti, para que seas temido" (v.4), un perdón que genera reverencia, no desprecio. La comparación de la espera en Dios con los centinelas nocturnos que esperan el amanecer — "mi alma espera á Jehová más que los centinelas á la mañana" (v.6) — transmite tanto la intensidad de la espera como la certeza de que terminará. La aplicación hoy es que reconocer honestamente nuestras faltas ante Dios, sin desesperar, abre camino a una esperanza renovada.
Curiosidades
- Este es uno de los siete "salmos penitenciales" tradicionales de la liturgia cristiana (junto con los Salmos 6, 32, 38, 51, 102 y 143), usados históricamente en períodos de arrepentimiento como la Cuaresma.
- La frase "de los profundos" (De Profundis, en latín) dio nombre a toda una tradición musical y literaria a lo largo de la historia, incluyendo obras de compositores como Bach y Händel.