1Be merciful unto me, O God: for man would swallow me up; he fighting daily oppresseth me.
2Mine enemies would daily swallow me up: for they be many that fight against me, O thou most High.
3What time I am afraid, I will trust in thee.
4In God I will praise his word, in God I have put my trust; I will not fear what flesh can do unto me.
5Every day they wrest my words: all their thoughts are against me for evil.
6They gather themselves together, they hide themselves, they mark my steps, when they wait for my soul.
7Shall they escape by iniquity? in thine anger cast down the people, O God.
8Thou tellest my wanderings: put thou my tears into thy bottle: are they not in thy book?
9When I cry unto thee, then shall mine enemies turn back: this I know; for God is for me.
10In God will I praise his word: in the Lord will I praise his word.
11In God have I put my trust: I will not be afraid what man can do unto me.
12Thy vows are upon me, O God: I will render praises unto thee.
13For thou hast delivered my soul from death: wilt not thou deliver my feet from falling, that I may walk before God in the light of the living?
📖 Estudio del capítulo
Resumen
David, rodeado de enemigos que distorsionan sus palabras, declara que confiará en Dios y no temerá lo que la carne (los seres humanos) pueda hacerle, pidiendo que Dios registre sus lágrimas en su libro.
Explicación
El título liga este salmo al momento en que David fue capturado por los filisteos en Gat (1 Samuel 21:10-15), un momento de vulnerabilidad extrema en territorio enemigo. La imagen de Dios poniendo las lágrimas del salmista 'en tu redoma' (recipiente usado para guardar líquidos) y escribiéndolas 'en tu libro' expresa la idea conmovedora de que ningún dolor humano pasa inadvertido para Dios — cada lágrima es registrada y recordada. La frase repetida 'no temeré lo que la carne me hiciere' expresa una confianza que coloca el poder humano en su justa proporción ante el poder de Dios.
Curiosidades
- La imagen de la 'redoma de lágrimas' (v.8) refleja una costumbre antigua en algunas culturas del Oriente Próximo de recoger lágrimas de duelo en pequeños frascos como señal de luto genuino — algunos de esos frascos ('lacrimatorios') han sido encontrados por arqueólogos en tumbas antiguas.
- El título 'Jonat-elem-rejoquim' (que significa algo como 'la paloma muda entre los extranjeros') probablemente indica la melodía con la que el salmo debía cantarse, uno de los varios títulos musicales enigmáticos preservados en el Salterio.