1Hear me when I call, O God of my righteousness: thou hast enlarged me when I was in distress; have mercy upon me, and hear my prayer.
2O ye sons of men, how long will ye turn my glory into shame? how long will ye love vanity, and seek after leasing? Selah.
3But know that the Lord hath set apart him that is godly for himself: the Lord will hear when I call unto him.
4Stand in awe, and sin not: commune with your own heart upon your bed, and be still. Selah.
5Offer the sacrifices of righteousness, and put your trust in the Lord.
6There be many that say, Who will shew us any good? Lord, lift thou up the light of thy countenance upon us.
7Thou hast put gladness in my heart, more than in the time that their corn and their wine increased.
8I will both lay me down in peace, and sleep: for thou, Lord, only makest me dwell in safety.
📖 Estudio del capítulo
Resumen
David clama a Dios por socorro en medio de la angustia, reprende a los que cambian su gloria por vanidad y mentira, y termina afirmando que puede dormir tranquilo porque solo el Señor le da seguridad.
Explicación
Este salmo se asocia tradicionalmente con las oraciones de la noche (por eso se lee junto con el Salmo 3, de la mañana, en la liturgia judía). Contrasta la alegría genuina que viene de Dios con la búsqueda vacía de bienes materiales —"tú diste alegría en mi corazón, más que tienen ellos en el tiempo que se multiplicó su grano y su mosto" describe una satisfacción interior mayor que cualquier abundancia material. La frase final, sobre acostarse y dormir en paz, se convirtió en una oración nocturna clásica en varias tradiciones. La aplicación de hoy: la alegría y la seguridad verdaderas no dependen de acumular cosas, sino de una relación confiada con Dios.
Curiosidades
- Este salmo se recita tradicionalmente por la noche en liturgias judías y cristianas, siendo considerado una de las primeras 'oraciones para dormir' registradas en la historia.
- La palabra hebrea traducida como "ensanchar" (en el versículo 1) tiene el sentido literal de espacio amplio —la idea de Dios sacando a alguien de un aprieto (lugar estrecho) hacia un lugar amplio es una metáfora recurrente en los salmos de liberación.