1Para el director del coro. Para acompañamiento de instrumentos de cuerda según el Seminit. Un salmo de David. Señor, por favor, no me condenes por causa de tu enojo hacia mi; por favor, no me castigues con tu ira.
2Ten misericordia de mi, Señor, porque estoy débil; sáname, Señor, porque estoy enfermo hasta los huesos.
3Tiemblo de miedo. ¿Hasta cuándo Señor, harás algo?
4Vuélvete hacia mi, Señor, ¡y rescátame! ¡Sálvame por tu gran amor!
5Porque nadie recuerda cuando ya está muerto. ¿Quién podrá alabarte desde el sepulcro?
6Mis gemidos me han consumido. Cada noche mi cama se inunda con mi llanto, y mi sillón rebosa con mis lágrimas.
7De tanto llorar no puedo casi ni ver. Mis ojos se debilitan por la agonía que me causan mis enemigos.
8Déjenme en paz, pueblo que hace el mal. Porque el Señor ha escuchado mi llanto.
9El Señor ha escuchado mi ruego de ayuda, y él responde mi oración.
10Todos los que me odian serán vencidos y aterrorizados con gran vergüenza, y huirán con gran humillación.
📖 Estudio del capítulo
Resumen
David, débil y angustiado (física y emocionalmente), llora durante la noche implorando la misericordia de Dios, pero termina el salmo con la certeza de que el Señor ya ha oído su súplica.
Explicación
Este es el primero de los llamados 'salmos penitenciales' (junto con los salmos 32, 38, 51, 102, 130 y 143), textos usados tradicionalmente por quien busca arrepentimiento y sanidad ante el sufrimiento. David describe un sufrimiento físico real —huesos turbados, ojos consumidos por el llanto— ligado a una angustia del alma, mostrando cómo la Biblia no separa la salud física de la salud emocional y espiritual. El giro del versículo 8 ("Jehová ha oído la voz de mi lloro") es abrupto y enseña algo importante: la certeza de ser escuchado puede llegar incluso antes de la respuesta visible al problema.
Curiosidades
- Este salmo es el primero de los siete 'salmos penitenciales' de la tradición cristiana, usados históricamente en períodos de ayuno y arrepentimiento, como la Cuaresma.
- El título menciona instrumentos "de ocho cuerdas" (Seminit), sugiriendo que este salmo se cantaba con un acompañamiento musical específico, posiblemente en un tono más grave.