1Para el director del coro. Según “El lirio del testimonio”. Un salmo (mictam) de David, útil para enseñar, acerca de la vez que peleó con Harán-Naharaim y Harán-Zobah, y cuando Joab regresó y mató a 12.000 Edomitas en el valle de sal. ¡Tú, Dios, nos has rechazado! ¡Nos has quebrantado, te has enojado con nosotros; pero ahora nos recibes nuevamente!
2Has enviado terremotos a nuestra tierra y la has dividido. Ahora sana las grietas porque la tierra todavía tiene temblores.
3Has sido muy duro con tu pueblo; nos diste un vino que nos hizo tambalear.
4Pero a los que te respetan les has dado el estandarte de la verdad para desplegarse y unirse. Selah. ¡Rescata a los que amas!
5¡Respóndenos, y sálvanos con tu poder!
6Dios ha hablado desde su tiempo: “He dividido a Síquem triunfantemente, y parte del valle de Sucot.
7Tanto Gilead como Manasés me pertenecen. Efraín es mi casco, y Judá es mi cetro.
8Trataré a Moab como mi lavabo; pondré mi sandalia sobre Edom; gritaré en triunfo sobre Filistea”.
9¿Quién me traerá a la ciudad fortificada? ¿Quién me guiará a Edom?
10¿Nos has rechazado, Dios? ¿No dirigirás a tus ejércitos?
11Por favor una mano de ayuda en contra de nuestros enemigos, porque la ayuda humana no vale la pena.
12Nuestra fuerza está en Dios, y él destruirá a nuestros enemigos.
📖 Estudio del capítulo
Resumen
Después de una derrota que sacudió a la nación como un terremoto, David pide que Dios restaure a su pueblo, celebra la soberanía divina sobre territorios vecinos (Siquem, Moab, Edom) y afirma que solo en Dios habrá victoria real.
Explicación
El título liga este salmo a un conflicto militar específico que involucra guerras contra Siria y Edom (2 Samuel 8, 1 Crónicas 18), un período de victorias, pero también de pérdidas dolorosas que sacudieron la confianza nacional. El lenguaje de terremoto ('hiciste temblar la tierra, abrístela') expresa la magnitud del choque colectivo ante una derrota inesperada. La segunda parte del salmo, en que Dios declara posesión sobre territorios vecinos como Moab y Edom (usando imágenes degradantes, como 'vasija de lavatorio' y 'echaré mi zapato'), refleja el lenguaje de reivindicación territorial común en tratados políticos antiguos. La aplicación de hoy: incluso después de reveses colectivos que sacuden la confianza de un grupo, es posible reconstruir la esperanza apoyándose en la fidelidad de Dios, y no solo en el propio esfuerzo humano.
Curiosidades
- La expresión 'sobre Edom echaré mi zapato' (v.8) es una referencia a una costumbre legal antigua (también mencionada en Rut 4:7) en que quitarse y entregar una sandalia simbolizaba la transferencia o reivindicación de un derecho de posesión sobre una propiedad.
- Este salmo reaparece casi íntegramente en los versículos 5-12 del Salmo 108, otro ejemplo de cómo fragmentos poéticos eran reutilizados y recombinados en diferentes composiciones dentro del Salterio.