1Una canción. Un salmo de David. ¡Oh, Dios! ¡He confiado plenamente en ti! ¡Todo mi ser canta alabanzas a tu nombre!
2¡Levántense, arpa y lira! ¡Despertaré al amanecer!
3Te agradeceré entre los pueblos, Señor, cantaré alabanzas a ti entre las naciones.
4Porque tu gran amor llega más alto que los cielos, tu fidelidad es más grande que las nubes.
5Dios, tu grandeza sobrepasa los cielos, y tu gloria está sobre toda la tierra.
6¡Rescata a los que amas! Respóndenos, y sálvanos con tu poder!
7Dios ha hablado desde su Templo: “He dividido triunfantemente a Siquem y parte del Valle de Sucot.
8Tanto Gilead como Manasés me pertenecen. Efraín es mi casco, y Judá es mi cetro.
9Trataré a Moab como mi lavabo; pondré mi sandalia sobre Edom; gritaré en triunfo sobre Filistea”.
10¿Quién me traerá a la ciudad fortificada? ¿Quién me guiará a Edom?
11¿Nos has rechazado, Dios? ¿No dirigirás a tus ejércitos nunca más?
12Bríndanos, por favor, una mano de ayuda en contra de nuestros enemigos, porque la ayuda humana no vale la pena.
13Nuestra fuerza está en Dios, y él destruirá a nuestros enemigos.
📖 Estudio del capítulo
Resumen
Un cántico de confianza que combina fragmentos de dos salmos anteriores de David (57 y 60), declarando alabanza entre las naciones y pidiendo victoria militar con la certeza de que solo en Dios habrá verdadero socorro.
Explicación
Este salmo es una composición literaria interesante: prácticamente todo su texto está formado por la unión de partes del Salmo 57 (v.1-5) y del Salmo 60 (v.6-13), un recurso que muestra cómo los antiguos compositores bíblicos reorganizaban y reutilizaban material de alabanza ya existente para nuevas ocasiones. La mención de territorios como Siquem, Galaad, Manasés, Efraín, Judá, Moab y Edom (v.7-9) refleja la extensión del territorio ideal prometido a Israel. La aplicación de hoy es que recombinar oraciones y alabanzas ya conocidas, adaptándolas a nuevas circunstancias, es una práctica legítima y antigua de fe.
Curiosidades
- Este salmo es un 'collage' casi exacto de dos salmos anteriores (57:7-11 y 60:5-12), una práctica de reaprovechamiento literario reconocida por los estudiosos bíblicos.
- La expresión 'sobre Edom echaré mi calzado' (v.9) era un gesto simbólico antiguo de toma de posesión territorial, similar a clavar una bandera.