1Un salmo de David. Doy gracias a Dios con todo mi ser; cantaré tus alabanzas ante los seres celestiales.
2Me postraré ante tu santo Templo, estoy agradecido con tu santo nombre, por tu amor y fidelidad, y porque tus promesas son más grandes que lo que la gente espera.
3De día clamé a ti por ayuda, y tú me respondiste. Me animaste y me hiciste fuerte.
4Todos los reyes de la tierra de alabarán, Señor, porque han oído tus palabras.
5Cantarán de lo que el Señor ha hecho y de la gloria del Señor.
6Aunque el Señor esté en lo más alto, presta atención a los humildes; pero reconoce al orgulloso desde muy lejos.
7Aunque camine entre muchos problemas, tú me proteges. Llegas a donde mí y me defiendes de la ira de los que me odian, tus manos fuertes me salvan.
8¡El Señor me reivindica! Señor, tu gran amor perdura para siempre! ¡No abandones la obra de tus manos!
📖 Estudio del capítulo
Resumen
Un cántico personal de gratitud de David, que promete alabar a Dios "delante de los dioses" (otras autoridades o naciones), confiado en que hasta los reyes de la tierra reconocerán la grandeza de Jehová, quien cuida al humilde y completa lo que empieza en su vida.
Explicación
Este salmo personal de acción de gracias destaca una hermosa tensión: Dios es a la vez excelso (trascendente, por encima de todo) y atento al humilde (inmanente, cercano a los pequeños) — una combinación que el salmista considera motivo de admiración y no de contradicción. La frase final — "tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; no dejarás la obra de tus manos" (v.8) — expresa confianza en que Dios completará lo que inició en la vida del salmista, un tema que reaparece después en Filipenses 1:6 en el Nuevo Testamento. La aplicación hoy es confiar en que Dios no abandona a medias los procesos que comenzó en nosotros.
Curiosidades
- La frase "Jehová cumplirá por mí" (v.8) es retomada casi literalmente en Filipenses 1:6, donde Pablo escribe que "el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará".
- "Delante de los dioses" (v.1) probablemente se refiere a otras naciones y sus panteones religiosos, un recurso retórico para afirmar la superioridad del Dios de Israel ante cualquier comparación posible.