1Un salmo de Asaf. Dios permanece en medio de su gran asamblea para juzgar a los que juzgan.
2¿Hasta cuándo juzgarán injustamente y mostrarán favoritismo hacia los malvados? Selah.
3Defiendan a los pobres y a los huérfanos; apoyen los derechos de los que son oprimidos y están sufriendo.
4Rescaten al pobre y a aquellos que no pueden ayudarse a sí mismos; sálvenlos de las garras de los malvados.
5Estos jueces no tienen nada de sabiduría; viven en la oscuridad; los cimientos de la tierra son sacudidos.
6Yo digo, “Ustedes son jueces; todos ustedes son hijos del Altísimo.
7Pero morirán como cualquier ser humano, caerán como cualquier otro líder”.
8Levántate, Señor, y juzga la tierra, porque todas las naciones te pertenecen a ti.
📖 Estudio del capítulo
Resumen
Dios es retratado juzgando a una asamblea de 'dioses' (autoridades/jueces) que no protegieron a los pobres ni a los huérfanos, y es convocado a levantarse y juzgar a toda la tierra con justicia.
Explicación
Este salmo utiliza una imagen de corte celestial, común en la literatura del antiguo Cercano Oriente, pero reinterpretada aquí: los 'dioses' (elohim) son entendidos por muchos estudiosos como jueces o gobernantes humanos que recibieron autoridad delegada de Dios, pero que serán juzgados como cualquier mortal por no hacer justicia a los débiles. Este texto es citado por Jesús en Juan 10:34 en una discusión sobre su propia identidad. La aplicación práctica es el fuerte llamado bíblico a que quien tiene poder y autoridad lo use para proteger, no para explotar, a los vulnerables.
Curiosidades
- Este es uno de los salmos citados directamente por Jesús en el Nuevo Testamento (Juan 10:34-35), en un debate sobre blasfemia con líderes religiosos.
- La defensa 'al pobre y al huérfano' (v.3-4: 'Defended al pobre y al huérfano: haced justicia al afligido y al menesteroso') es un tema repetido decenas de veces en la Biblia hebrea como marca central de la justicia que Dios espera de las autoridades humanas.