1Una canción. Un salmo de los descendientes de Coré. El Señor fundó la ciudad en su monte santo.
2Jerusalén es la ciudad que ama más que a cualquier ciudad de Israel.
3¡Muchas cosas maravillosas te son dichas, ciudad de Dios! Selah.
4Menciono a Egipto.
5Será dicho de Jerusalén: “Todo el mundo nació allí”, y el Altísimo la hará segura.
6Cuando el Señor cuente las naciones, escribirá: “Ellos nacieron allí”. Selah.
7Los cantores y bailarines dirán: “Viviendo aquí me siento en casa”.
📖 Estudio del capítulo
Resumen
Un pequeño salmo que celebra a Jerusalén (Sión) como ciudad fundada por Dios, previendo que hasta extranjeros de naciones rivales como Egipto, Babilonia y Filistea dirán algún día: 'este nació allí'.
Explicación
A pesar de ser corto, este salmo tiene una visión sorprendentemente inclusiva para su época: naciones históricamente enemigas de Israel (Rahab es un nombre poético para Egipto, además de Babilonia, Filistea, Tiro y Etiopía) son descritas como futuras 'ciudadanas' espirituales de Sión, reconocidas por Dios como si hubieran nacido allí. Esto anticipa temas proféticos posteriores sobre naciones extranjeras volviéndose a Dios. La aplicación de hoy es recordar que la comunidad de fe siempre tuvo, incluso en los textos más antiguos, una visión más amplia que las fronteras étnicas o nacionales.
Curiosidades
- 'Rahab' aquí es un apodo poético para Egipto (no confundir con la Rahab de Jericó en Josué), usado también en Isaías 51:9 y Salmos 89:10.
- La idea de extranjeros siendo 'inscritos' como nacidos en Sión (v.6: 'Jehová contará cuando se escribieren los pueblos: Este nació allí') es una de las primeras semillas bíblicas de la esperanza de que la salvación alcanzaría a todas las naciones.