Luke 14

KJV · Capítulo 14/24

1And it came to pass, as he went into the house of one of the chief Pharisees to eat bread on the sabbath day, that they watched him.

2And, behold, there was a certain man before him which had the dropsy.

3And Jesus answering spake unto the lawyers and Pharisees, saying, Is it lawful to heal on the sabbath day?

4And they held their peace. And he took him, and healed him, and let him go;

5And answered them, saying, Which of you shall have an ass or an ox fallen into a pit, and will not straightway pull him out on the sabbath day?

6And they could not answer him again to these things.

7And he put forth a parable to those which were bidden, when he marked how they chose out the chief rooms; saying unto them,

8When thou art bidden of any man to a wedding, sit not down in the highest room; lest a more honourable man than thou be bidden of him;

9And he that bade thee and him come and say to thee, Give this man place; and thou begin with shame to take the lowest room.

10But when thou art bidden, go and sit down in the lowest room; that when he that bade thee cometh, he may say unto thee, Friend, go up higher: then shalt thou have worship in the presence of them that sit at meat with thee.

11For whosoever exalteth himself shall be abased; and he that humbleth himself shall be exalted.

12Then said he also to him that bade him, When thou makest a dinner or a supper, call not thy friends, nor thy brethren, neither thy kinsmen, nor thy rich neighbours; lest they also bid thee again, and a recompence be made thee.

13But when thou makest a feast, call the poor, the maimed, the lame, the blind:

14And thou shalt be blessed; for they cannot recompense thee: for thou shalt be recompensed at the resurrection of the just.

15And when one of them that sat at meat with him heard these things, he said unto him, Blessed is he that shall eat bread in the kingdom of God.

16Then said he unto him, A certain man made a great supper, and bade many:

17And sent his servant at supper time to say to them that were bidden, Come; for all things are now ready.

18And they all with one consent began to make excuse. The first said unto him, I have bought a piece of ground, and I must needs go and see it: I pray thee have me excused.

19And another said, I have bought five yoke of oxen, and I go to prove them: I pray thee have me excused.

20And another said, I have married a wife, and therefore I cannot come.

21So that servant came, and shewed his lord these things. Then the master of the house being angry said to his servant, Go out quickly into the streets and lanes of the city, and bring in hither the poor, and the maimed, and the halt, and the blind.

22And the servant said, Lord, it is done as thou hast commanded, and yet there is room.

23And the lord said unto the servant, Go out into the highways and hedges, and compel them to come in, that my house may be filled.

24For I say unto you, That none of those men which were bidden shall taste of my supper.

25And there went great multitudes with him: and he turned, and said unto them,

26If any man come to me, and hate not his father, and mother, and wife, and children, and brethren, and sisters, yea, and his own life also, he cannot be my disciple.

27And whosoever doth not bear his cross, and come after me, cannot be my disciple.

28For which of you, intending to build a tower, sitteth not down first, and counteth the cost, whether he have sufficient to finish it?

29Lest haply, after he hath laid the foundation, and is not able to finish it, all that behold it begin to mock him,

30Saying, This man began to build, and was not able to finish.

31Or what king, going to make war against another king, sitteth not down first, and consulteth whether he be able with ten thousand to meet him that cometh against him with twenty thousand?

32Or else, while the other is yet a great way off, he sendeth an ambassage, and desireth conditions of peace.

33So likewise, whosoever he be of you that forsaketh not all that he hath, he cannot be my disciple.

34Salt is good: but if the salt have lost his savour, wherewith shall it be seasoned?

35It is neither fit for the land, nor yet for the dunghill; but men cast it out. He that hath ears to hear, let him hear.

📖 Estudio del capítulo

Resumen

Jesús cura a un hombre en sábado en casa de un fariseo y enseña sobre la humildad en los lugares de la mesa. Cuenta la parábola de la gran cena, a la que los invitados originales se niegan a asistir, y enseña sobre el costo de ser su discípulo.

Explicación

La escena del banquete comienza con Jesús observando cómo las personas se disputan los lugares de honor, y Él enseña que el verdadero honor viene de Dios, no de la autopromoción. La parábola de la gran cena critica a quienes rechazan la invitación de Dios por prioridades materiales (el campo, los bueyes, el matrimonio), abriendo espacio para los marginados que aceptan la invitación. Las enseñanzas finales sobre calcular el costo de seguir a Jesús (la torre, la guerra) muestran que el discipulado exige un compromiso serio, no una decisión impulsiva. La aplicación práctica hoy es evaluar honestamente si las prioridades de la vida tienen espacio reservado para lo que Dios llama más importante.

Curiosidades

  • Las invitaciones a banquetes en la cultura del Oriente Medio antiguo se enviaban con antelación y se confirmaban el día del evento, por eso los rechazos de la parábola (v.18-20) habrían sido vistos como un grave insulto social al anfitrión.
  • La sal sin sabor, mencionada al final del capítulo, se refiere a la sal de la región del Mar Muerto, que contenía impurezas minerales y podía perder el sabor salado, volviéndose inútil — una imagen bien conocida por los oyentes de Jesús.

Explicación versículo por versículo

  1. Luke 14:1Jesús entra a la casa de un fariseo importante en sábado para comer, pero el ambiente ya es hostil: el texto deja claro que lo vigilaban, esperando algún motivo de acusación.
  2. Luke 14:2Un hombre con hidropesía, una acumulación anormal de líquido en el cuerpo, está justo frente a Jesús — posiblemente puesto allí a propósito como una prueba, dado el ambiente de vigilancia del versículo anterior.
  3. Luke 14:3A diferencia de otras curaciones en sábado, esta vez Jesús pregunta antes de actuar, planteando la cuestión directamente a doctores de la ley y fariseos: ¿es lícito curar en sábado?
  4. Luke 14:4Su silencio muestra que no tienen un buen contraargumento, pero tampoco están dispuestos a admitirlo — Jesús cura al hombre de todos modos y lo despide.
  5. Luke 14:5Jesús usa de nuevo el argumento del animal caído en un pozo, al que cualquiera rescataría incluso en sábado — una excepción práctica que todos ya aceptaban sin problema.
  6. Luke 14:6Una vez más nadie logra responder a ese argumento — el segundo silencio en la misma escena confirma que el razonamiento de Jesús era irrefutable para ellos.
  7. Luke 14:7Jesús nota cómo los invitados elegían los mejores lugares en la mesa y usa eso como gancho para una parábola sobre el comportamiento social.
  8. Luke 14:8Dónde se sentaba cada invitado en un banquete no era casualidad: los lugares más cercanos al anfitrión marcaban estatus social, y disputar un lugar mejor del merecido era una escena social real, no una exageración de Jesús. La recomendación de elegir el lugar más bajo evita el bochorno público de ser rebajado delante de todos.
  9. Luke 14:9Si alguien más importante llega después, el anfitrión puede pedir que se ceda el lugar, y la persona termina teniendo que ocupar el último puesto, avergonzada delante de todos.
  10. Luke 14:10Jesús recomienda lo contrario: ocupar el último lugar a propósito, para que el anfitrión tal vez invite a la persona a subir — un camino hacia el honor genuino, sin el riesgo de la humillación pública.
  11. Luke 14:11El principio general cierra la enseñanza: quien se enaltece será humillado, y quien se humilla será enaltecido — la lección social se convierte en un principio espiritual más amplio.
  12. Luke 14:12Dirigiéndose al propio anfitrión, Jesús desafía la lógica normal de las invitaciones: invitar a amigos y parientes ricos solo garantiza una retribución social, que ya sería toda la recompensa posible.
  13. Luke 14:13La costumbre normal era invitar a quien pudiera devolver la invitación después — un intercambio social entre iguales. Invitar a gente que nunca podría pagar de vuelta rompe esa lógica de intercambio que organizaba casi toda la vida social de la época.
  14. Luke 14:14La alternativa propuesta trae una recompensa distinta: invitar a quien no puede retribuir, y la recompensa llega solo en la resurrección de los justos, no en un intercambio inmediato.
  15. Luke 14:15Uno de los invitados suelta un comentario idealizado sobre comer pan en el Reino de Dios — es ese comentario el que da pie a la parábola de la gran cena contada a continuación.
  16. Luke 14:16La parábola comienza con un escenario común: un hombre organiza una gran cena e invita a mucha gente.
  17. Luke 14:17Era costumbre de la época invitar con anticipación y después avisar cuando la comida estuviera realmente lista — ese segundo aviso es el que el siervo lleva a los invitados.
  18. Luke 14:18La primera excusa, haber comprado un campo y necesitar verlo, suena poco convincente: nadie compraría tierra sin conocerla antes.
  19. Luke 14:19La segunda excusa, probar cinco yuntas de bueyes recién compradas, tiene el mismo problema: no es algo que tuviera que hacerse justo en ese momento.
  20. Luke 14:20La tercera excusa, haberse casado recientemente, es la más débil de todas — un matrimonio reciente no le impediría a alguien asistir a una fiesta.
  21. Luke 14:21Ante el rechazo general, el señor de la casa, indignado, cambia el destino de la invitación: manda a buscar pobres, lisiados, ciegos y cojos por las calles de la ciudad — el mismo grupo que Jesús ya había recomendado invitar antes.
  22. Luke 14:22El siervo informa que la orden se cumplió y todavía sobra espacio — mostrando que los marginados de la ciudad ni siquiera llenan todo el lugar reservado.
  23. Luke 14:23El señor manda ir todavía más lejos, a los caminos y vallados fuera de la ciudad, e insistir para que entren — una invitación extendida a extraños, que probablemente dudarían sin algo de insistencia.
  24. Luke 14:24La conclusión es definitiva: ninguno de los invitados originales probará esa cena — su rechazo tuvo una consecuencia final, a pesar de la invitación genuina que recibieron.
  25. Luke 14:25Grandes multitudes acompañan a Jesús, y Él se vuelve para hablarles directamente — dando inicio a uno de los pasajes más exigentes sobre el costo de seguirlo.
  26. Luke 14:26Esta forma de hablar, contrastando amar y odiar de manera exagerada, es una construcción común en el hebreo y el arameo de la época para decir que se ama mucho menos en comparación, no un odio literal. Jesús exige que ningún lazo familiar, por fuerte que sea, se anteponga al compromiso con Él.
  27. Luke 14:27Repitiendo una enseñanza ya dada antes, cargar la propia cruz y seguirlo aparece aquí como una condición, no una sugerencia, para ser llamado discípulo.
  28. Luke 14:28Construir una torre de vigilancia, algo común en las plantaciones para proteger la cosecha, exigía una planificación real de recursos antes de empezar — una torre inconclusa quedaba ahí, un fracaso visible para todos. Es un escenario de la vida agrícola cotidiana que cualquier oyente reconocería de inmediato.
  29. Luke 14:29El riesgo de empezar a construir y no poder terminar trae como consecuencia el ridículo público de quien ve la obra detenida — una imagen de vergüenza por falta de planificación.
  30. Luke 14:30La burla se cita directamente: “este hombre comenzó á edificar, y no pudo acabar” — un veredicto público bien específico y humillante.
  31. Luke 14:31Calcular si diez mil soldados aguantarían el ataque de veinte mil era una evaluación militar práctica y común, que cualquier rey o general de la época haría antes de decidir entre luchar o negociar la paz. Jesús usa ese cálculo realista para hablar del peso de decidir seguirlo sin medir antes el costo.
  32. Luke 14:32En la segunda parábola, sobre el rey en guerra, si la fuerza no es suficiente él envía una delegación a pedir condiciones de paz mientras el otro rey aún está lejos — una decisión estratégica tomada a tiempo, antes de que sea tarde.
  33. Luke 14:33La conclusión une las dos parábolas: renunciar a todo lo que se tiene se presenta como condición necesaria para ser discípulo, un estándar bien exigente después de estos dos ejemplos de cálculo previo.
  34. Luke 14:34La sal de esa época, mezclada con minerales, podía perder el sabor salado mientras el residuo inútil seguía ahí — por eso la pregunta de Jesús sobre cómo recuperar algo que ya perdió su función.
  35. Luke 14:35Esa sal sin función no sirve ni para la tierra ni para abono, así que simplemente se desecha — y Jesús cierra con la misma invitación a la atención genuina usada al final de la parábola del sembrador.

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