1Entonces el Señor me mostró a Josué, el sumo sacerdote, en pie delante del ángel del Señor, y Satanás estaba en pie a su mano derecha, acusándolo.
2Y el Señor le dijo a Satanás: “El Señor te reprende, Satanás. Yo, el Señor que he escogido a Jerusalén, te reprendo. ¿Acaso no es como un carbón arrebatado de la fogata?”
3Josué estaba usando ropas sucias mientras estaba en pie delante del ángel.
4Y el ángel le dijo a aquellos que estaban allí: “Quiten su ropa sucia”. Y entonces le dijo a Josué: “Mira como he quitado tus pecados, y ahora te vestiré con ropas finas”.
5Entonces yo dije: “Pongan un turbante limpio sobre su cabeza”. Y pusieron un turbante limpio en su cabeza, y ropas, mientras el ángel del Señor permanecía en pie allí.
6Entonces el ángel del Señor le habló solemnemente a Josué, aconsejándole:
7“Esto es lo que el Señor Todopoderoso dice: Si sigues mis caminos y observas mis mandamientos, tú gobernarás mi Templo y sus atrios. Yo te dejaré caminar en medio de los que están aquí en pie.
8¡Presta atención, sumo sacerdote Josué, y todos los sacerdotes a quienes enseñas! Eres una señal de las cosas buenas que vendrán. ¡Miren! Yo traeré a mi siervo, la rama.
9Nota que he puesto una piedra preciosa delante de Josué, una sola piedra con siete ángulos. Miren que yo mismo tallaré siete ojos en ella, declara el Señor Todopoderoso, y borraré los pecados de esta tierra en un solo día.
10Ese día, todos invitarán a sus amigos a sentarse en paz bajo sus vides e higueras, dice el Señor Todopoderoso”.
📖 Estudio del capítulo
Resumen
Zacarías ve al sumo sacerdote Josué de pie ante el ángel del Señor, acusado por Satanás, pero Dios lo purifica cambiando sus vestimentas sucias por vestiduras limpias, y promete enviar a Su siervo llamado "el Pimpollo".
Explicación
Esta visión retrata una escena de tribunal celestial: Josué, representando a todo el pueblo y al propio sistema sacerdotal, está "vestido de vestimentas viles", simbolizando el pecado acumulado durante el exilio, mientras Satanás ("el acusador", significado literal del nombre) se opone a él. En lugar de permitir la condenación, Dios reprende directamente al acusador y ordena cambiar las vestiduras sucias por vestiduras limpias, una imagen poderosa de perdón y restitución inmerecida. La promesa de un futuro "Pimpollo" (renuevo o brote), asociado a una piedra con siete ojos que remueve la iniquidad "en un día", se interpreta como una profecía mesiánica sobre Cristo, que traería una purificación definitiva. La aplicación hoy: frente a acusaciones justas contra nuestro pecado, es la intervención directa de Dios, no nuestro propio mérito, la que nos viste de nuevo y nos restaura.
Curiosidades
- "Satanás" aquí se usa con artículo definido en hebreo ("ha-satán"), que significa literalmente "el acusador" o "el adversario", una función jurídica más que necesariamente un nombre propio en este contexto específico del Antiguo Testamento.
- El título "el Pimpollo" (o "renuevo") también es usado por Jeremías (23:5) e Isaías (11:1) para describir al Mesías como un nuevo brote que crecería del linaje aparentemente cortado de David, una imagen agrícola de esperanza después de una aparente destrucción.