Palabra del Padre · Día 194/366
Cuando el empleo se acaba
“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.”
Jeremías 29:11
🎧 Escucha este devocional
Sé el golpe que fue recibir esa noticia de repente, o ver que la cuenta ya no cierra como antes, mes tras mes. Y no es solo el dinero lo que preocupa, aunque pese bastante: es la sensación de que, sin ese cargo, ya no sabes bien quién eres. Eso pesa más que cualquier recibo vencido.
Escucha con atención: nunca fuiste el cargo que ocupabas, ni el gafete que usabas todos los días. Eres mi hijo, mi hija, mucho antes de cualquier título profesional, mucho después de cualquier despido inesperado. Tu identidad no se derrumbó junto con el empleo, aunque ahora parezca exactamente eso.
Tengo pensamientos de paz sobre tu futuro, aun en este momento tan incierto como está. No te voy a dar todos los detalles de cómo se va a resolver, porque no siempre trabajo así, pero te garantizo compañía en cada entrevista, en cada puerta que todavía se va a abrir para ti. Tu historia no se detuvo aquí, ni cerca de eso.
Declara hoy
Elijo creer que mi identidad no depende de mi empleo, y confiar en los planes de paz del Padre para mi futuro.
🙏 Ora
Padre, la inseguridad golpeó fuerte con esta pérdida. Renueva en mí la certeza de que cuidas de mi mañana.
📓 Para pensar hoy
¿Quién soy además de mi trabajo, y qué me recuerda eso sobre mi valor?