Palabra del Padre · Día 192/366
Cuando la amistad termina mal
“En todo tiempo ama el amigo; Y es como un hermano en tiempo de angustia.”
Proverbios 17:17
🎧 Escucha este devocional
Noté el vacío que quedó después de que aquella amistad terminara del modo en que terminó, sin explicación clara, sin una despedida decente. No fue una pelea cualquiera que se resuelve con el tiempo; fue alguien que conocía tu historia entera, que tenía un lugar reservado en tu vida, y que ahora ya ni responde ningún mensaje.
Duele de un modo distinto perder a un amigo, un modo que nadie sabe nombrar bien. No hay ceremonia, no hay despedida formal, a veces solo el silencio que va creciendo despacio hasta volverse distancia definitiva. No minimizo ese dolor solo porque no sea una pérdida oficial, reconocida por todos. Para mí, cada vínculo que se rompe importa de verdad.
Mientras eso cicatriza dentro de ti, quiero ser ese amigo que ama en todo tiempo, que no desaparece cuando las cosas se ponen difíciles, que no cambia de opinión sobre ti según el humor. No voy a ocupar el lugar de nadie a quien perdiste, pero puedo llenar el vacío de los días más silenciosos con mi presencia constante y fiel.
Declara hoy
Elijo entregarle al Padre el dolor de esa amistad perdida y recibir su presencia constante en los días de silencio.
🙏 Ora
Padre, todavía extraño esa amistad. Gracias por ser el amigo que no me abandona. Sana ese vacío.
📓 Para pensar hoy
¿Qué me enseñó esa amistad sobre el tipo de amigo que quiero ser?