Palabra del Padre · Día 353/366
Desánimo a mitad de camino
“No se ablande vuestro corazón, no temáis, no os azoréis, ni tampoco os desalentéis delante de ellos.”
Deuteronomio 20:3
🎧 Escucha este devocional
Ven acá, hijo mío, hija mía. Ya has recorrido buena parte del camino, has gastado energía, tiempo, esperanza, y ahora, justo a mitad de camino, llegó un desánimo que amenaza con hacerte parar. Es más fácil desistir a mitad de camino que al principio, porque ahí ya duele el esfuerzo hecho y todavía duele lo que falta.
Yo conozco ese tipo de cansancio, y no te voy a decir que es tontería o falta de fe. Es humano. Pero quiero recordarte que mi consejo antiguo a mi pueblo, en medio de la travesía más difícil, era exactamente ese: que no se ablande el corazón, que no teman, que no tiemblen ante lo que todavía asusta.
La mitad del camino es el lugar más estratégico para que yo actúe, porque es ahí donde tu fuerza humana ya no alcanza, y la mía necesita aparecer. No decidas nada definitivo en un día de desánimo. Descansa, respira, y continúa, un paso a la vez, sabiendo que yo voy delante de ti.
Declara hoy
Elijo no desanimarme a mitad de camino, confiando en que el Padre va delante de mí.
🙏 Ora
Padre, sostén mi corazón en esta mitad de camino. No me dejes desistir justo cuando estoy más cerca. Amén.
📓 Para pensar hoy
¿En qué área de mi vida estoy exactamente a mitad de camino, cansado, y qué significaría dar un paso más hoy?