Día 55 — Paz en Lugar de Ansiedad
No por la fuerza, sino por el Espíritu
“Entonces respondió y hablóme, diciendo: Esta es palabra de Jehová á Zorobabel, en que se dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos.”
Zacarías 4:6
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¿Cuánto de este camino contra la ansiedad has intentado ganar a pulso, con fuerza de voluntad? "Tengo que dejar de preocuparme", "debo tener más fe", "voy a esforzarme por confiar"; y cuando no lo logras, llega la frustración y la autocondenación, que solo empeoran todo. Pero la Palabra de hoy señala el secreto: la victoria es "no con ejército, ni con fuerza, sino con mi espíritu". La paz no es una conquista de tu determinación; es fruto del Espíritu de Dios obrando en ti. Tú no produces paz esforzándote; la recibes abriendo espacio para que Dios actúe. Esto te quita de encima un peso enorme. Significa que no necesitas ser lo bastante fuerte para vencer la ansiedad tú solo o tú sola; solo necesitas entregarte al Espíritu, que hace por dentro lo que tu fuerza jamás lograría. Como el fruto en el árbol, la paz crece naturalmente donde habita el Espíritu; no se arranca a la fuerza, se cultiva con Su presencia. Hoy, deja de luchar por la paz a la fuerza. Pide el Espíritu. Deja que Él haga en ti lo que tú no puedes hacer tú solo o tú sola.
Oración
Padre, renuncio a vencer la ansiedad con mi propia fuerza. Lléname de Tu Espíritu y produce en mí la paz que yo no puedo fabricar. Haz por dentro lo que yo no puedo hacer. Amén.