Palabra del Padre · Día 313/366
Esperanza para las canas
“Y hasta la vejez yo mismo, y hasta las canas os soportaré yo; yo hice, yo llevaré, yo soportaré y guardaré.”
Isaías 46:4
🎧 Escucha este devocional
Te miraste al espejo y viste un rostro distinto al que recordabas. Las manos ya no sostienen como antes, el cuerpo cobra un precio que la mente todavía no acepta. Envejecer asusta, sobre todo en una cultura que solo celebra lo nuevo.
Quiero recordarte una promesa que pocos repiten: no abandono a nadie en la vejez. Al contrario, prometo cargar, como quien lleva a un niño en brazos. Los mismos brazos que te sostuvieron en la juventud siguen firmes ahora, solo que tal vez los necesites de una manera diferente.
Tu vida no pierde valor porque el cuerpo cambie. Las canas que intentas esconder o que te incomodan en el espejo son, ante mis ojos, corona de una vida vivida. Todavía tengo un propósito para esta etapa — oraciones que solo tú sabes hacer, historias que solo tú sabes contar, un lugar que solo tú ocupas en la familia.
Declara hoy
Elijo confiar en que Dios me carga y me sostiene también en esta etapa de la vida, sin miedo al tiempo que pasa.
🙏 Ora
Padre, el cuerpo cambia y a veces temo lo que viene. Recuérdame que Tú me cargas hasta el final, como siempre lo hiciste.
📓 Para pensar hoy
¿Qué tengo todavía para ofrecer en esta etapa de la vida, aunque sea distinto de lo que ofrecía antes?