Día 33 — Devocional para el Matrimonio
Discutir sin destruir
“Ninguna palabra torpe salga de vuestra boca, sino la que sea buena para edificación, para que dé gracia á los oyentes.”
Efesios 4:29
🎧 Escucha esta reflexión
Toda pareja discute. Eso no es señal de que el amor se acabó — es señal de que son dos personas reales. Lo que separa a los matrimonios que crecen de los que se desgastan no es la ausencia de conflicto, sino la forma en que se enfrenta el conflicto. Hay peleas que resuelven y peleas que destruyen. La diferencia está en las armas elegidas. Cuando entras a una discusión con la intención de herir, de recordar todo lo que el otro ya hizo mal, de humillar — la pelea se convierte en guerra. Pero cuando discutes para resolver, aunque sea con lágrimas en los ojos, el amor sobrevive. Pablo escribió esto para toda una comunidad, pero funciona muy bien dentro de casa. Elige palabras que, aunque difíciles, no dejen cicatrices innecesarias. Dios está en esa conversación con ustedes.
Oración
Señor, que en nuestras discusiones recuerde que mi cónyuge no es mi enemigo. Ayúdame a pelear por el matrimonio y no contra él. Que use palabras que curen y no que corten. Amén.