Día 22 — Buenas Noches, Señor
Descansa, el trabajo está en las manos correctas
“Cántico gradual: para Salomón. SI Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican: si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guarda.”
Salmos 127:1
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Te dedicas tanto — a la casa, a la familia, al trabajo. Y haces bien. Pero hay un alivio en recordar que el resultado no depende solo de tu esfuerzo. Quien edifica de verdad es el Señor. Tu sudor importa, pero no es él quien sostiene todo en pie; es Dios. Eso cambia la forma de dormir. No necesitas pasar la noche tratando de garantizar, a punta de preocupación, lo que solo Dios puede sostener. Haz tu parte con cariño durante el día y, por la noche, entrega la obra al Constructor. Él cuida la casa mientras tú descansas. Suelta la sensación de que todo se derrumba si tú te detienes. La construcción de tu vida está en manos mucho más firmes que las tuyas.
Oración
Padre, hice mi parte hoy, pero sé que eres Tú quien edifica. Entrego en Tus manos mi casa y mi vida. Descanso, porque la obra es Tuya. Amén.