Día 67 — Más Cerca de Dios — 365 Días
Dormir sin peso
“En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me harás estar confiado.”
Salmos 4:8
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La noche tiene una manera especial de amplificar lo que cargamos. De día, la distracción ayuda. De noche, en la quietud, los pensamientos regresan con más fuerza. Si conoces el insomnio de la ansiedad, sabes exactamente de qué estoy hablando.
El salmista encontró el secreto: se fue a dormir en paz porque sabía en quién confiaba. La seguridad no estaba en el ambiente, no estaba en las circunstancias, no estaba en la ausencia de problemas: estaba en Dios. "Solo Tú me haces habitar seguro."
No necesitas resolverlo todo antes de acostarte. Dios no duerme. Él puede trabajar mientras tú descansas. Entregar el día en Sus manos antes de cerrar los ojos es un acto de fe simple y poderoso.
Esta noche, cuando te acuestes, haz esto: nombra cada preocupación y entrégalas una por una. "Esta, Señor, es Tuya. Aquella también. Aquella otra, también." Acuéstate liviana. Él se queda de guardia.
Oración
Señor, dame sueño tranquilo esta noche. Recibe lo que cargo y quédate de guardia mientras descanso. En Ti me siento segura. Amén.