Día 338 — Más Cerca de Dios — 365 Días
Los Ojos en la Meta
“Prosigo al blanco, al premio de la soberana vocación de Dios en Cristo Jesús.”
Filipenses 3:14
🎧 Escucha esta reflexión
Cuando los atletas corren un maratón, hay un momento — generalmente después de los 30 kilómetros — en que el cuerpo grita para detenerse. Los que llegan al final no son los que nunca sintieron dolor. Son los que aprendieron a mantener los ojos en la meta aun con los pies ardiendo.
Pablo conocía esa sensación. Escribió Filipenses desde dentro de una prisión. Y aun así habló de "proseguir hacia la meta". No "intentar" o "esperar lograrlo". Proseguir — con determinación, con los ojos fijos.
¿Y tú? ¿Cuál es tu meta? Tal vez sea la salud que estás buscando. La relación que estás restaurando. La fe que estás reconstruyendo. La vida que estás, ladrillo a ladrillo, levantando junto con Dios.
Esa meta es real. Esa vocación es tuya. Y el Dios que te llamó es fiel para llevarte hasta allá.
No mires a los lados hoy. Mira hacia adelante.
Oración
Padre, cuando mis pies pesan y mi visión se nubla, recuérdame la meta que Tú mismo pusiste en mi corazón. Dame fuerza para proseguir hoy, solo hoy. Amén.